
¿Quién me dijo que viniera?¡Y sin embargo vine!
De la inconciencia a la ignorancia, de la insensatez a la embriaguez, se emborracha para suplir su otra personalidad, esa personalidad que le guía por laberintos sin salida aparente. Callejones oscuros en su mente, los desconocidos no quieren saber nada ¡Ni saberlo! ni olerlos, ni palparlo es una alergia a lo no asumido, es una exasperación llena de indudables dudas acerca de si la vida es real o la vida es artificial, o cibernética, o peor aun vida de lo mas inconclusa e ilusa.
Mi vida ha transcurrido llena de irrealidades llenando otras irrealidades sobre una irrealidad inconclusa en realidades del más allá de mi mente.
En mi cerebro se aglutina mi vida sin sustancia, ni color, sin aire ni fuego que me caliente, ni fuente donde me inspire. Soy luz de un candil mortecino, con su pavesa bamboleando en el vacío, movida por el viento de aquí para allá, vacilando con su suerte y durando mas tiempo que un reloj atemporal, es la muerte que viene y va.
Mi depresión es galopante, mi pánico apabullante, mis delirios constantes, estoy en una inestabilidad tan grande, que estando reposando mi cabeza sobre almohadas de aire puedo descansar e intentar recuperarme, las heridas fueron tan grandes que no pueden cicatrizar mas al curarla se me abren y se ahondan mas, de mis heridas sin cuchillos en el pecho se abre un abismo infernal, mi viejo catre para mi viejo cuerpo, al rendirme el sueño veo a mi cuerpo caer hacia el vació sin infinito, no puedo aguantar mas, no me puedo sostenerme, lo mío ya es piramidal, me veo que me falta algo firme en la base de los pies. Las ideas en mi cabeza son turbias, tienen muchas imágenes borrosas y borrados mis mas bellos recuerdos se volatilizaron de mi cabeza, aquí en estas tierras - tierras de nadie - con estas gentes que no supieron darme, ni vida ni animación, ya estoy en el limite de no comprenderme ni yo
Los valores me los roban, a la personalidad te la transformaron en un carro de tea donde ardes como las brea de tus ojos llenos de fuego y tu cuerpo de puro hierro se diluye en la caldera de un crisol viejo y roto.
Enloquece con pavor la locura, sensación de amargura, ansiedad nocturna, pero no se rompe, no aparenta fisura, no se quiebra ni se derrumba, es la soledad absoluta, soledad delirante y apabullante donde ves a todos y no hablas con nadie, donde hablas con todos sin ver a nadie, enajenación sin limite donde la muerte es apremiante.
Hoy salgo a dar una ronda, a pasear a mis pensamientos en soledad, guardaré el equilibrio y mis emociones para que no se noten las sensaciones de mi angustia, trato de mirar hacia un lado y hacia otro, miro al suelo miro al cielo miro a las gentes y no me son bálsamo de consuelo, me miran indiferentes, me miran con recelo como si yo fuera diferente ¡Diferentes a ellos! Ni la vida me eligió ni yo escogí la vida, la vida me llego con todos los sentidos, pero me falta captar algunos que jamás capte, y es que nunca supe saber si me es salada e insípida, ni dulce ni melosa, ni amarga ni sabrosa, ni si es de color e incolora, mi vida no tiene Membresía solo un tu sin cortesía, solo un yo si lo oía.
Cuando algún día todo tenga sentido sentiré que he vivido y que vivo, y al vivir sentiré que muero y mi muerte dará un giro para nacer de nuevo.
Tuve en mis manos tesoros intransferibles, aires de oro, agua bebible y emociones a chorros, inquietantes es el líquido rojo de mi cuerpo hervía como un volcán provocando mis fueros. De la vida en flor me robaron sus aromas y desnuda se quedo mi alma en las maromas, ¡Que solo! ¡Que solo quedo yo!
Cuando comencé a caminar ningún camino me enseñaron, no sabiendo como caminar ni por caminos ni por atajos, tan poco por pedregal y linderos ni veredas, tuve que comenzar por carreteras y aceras, como un robot de metal iba con mi vida artificial por esa ciudad cualquiera, con vidrios y metal, cemento por donde quieras y gentes muchas gentes de aquí para allá como zombis por las aceras solo sabían caminar hacia otras vidrieras.
Quiero caminar con mi vida hacia campos abiertos, hacia las verdes praderas, hacia donde están los viejos robles y las grandes alamedas, quiero ver el cielo azul y algunas nubes blancas,
Tantas y tantas noches que mi cabeza ya no recuerda que noche dormí al raso y otras sin tapaderas
En las frías y heladas noches de un gélido y crudo invierno adelantado al viejo y caduco otoño yo dormía en las calles bajo los postigo de los zaguanes, noches enteras en un refugio de cartón prestado, dormía mis borracheras, borracheras de enajenados, embriagado de sueño, mis borracheras desesperadas al no poder conciliar el sueño pasaba las noches enteras encerrado en un infierno esperando a que la noche muriera para salir corriendo como una indomable fiera.
Sin avisar, silenciosamente va asomando la primavera, los días van tomando otro color, el aire se va impregnando con miles de perfumen, hay música en las ramas, melodías en los ríos, rumores en las cascadas, quiere dar paso al estío
Recuerdo las primaveras sobre las hierbas frescas en las extensas praderas y en los pinares verdes allí donde durmiera sin que nadie me moleste pasaba mis noches enteras durmiendo hacia el Este. Es la primavera, se nota la primavera, se forman campos enteros de infinitas extensiones llenos de tupidas hierbas verdes, amapolas silvestres y de millones de diferentes flores con todos los matices de la vida.
Os esperaré donde estéis, mas allá de la frontera, os esperaré en el istmo, en los afluente de los ríos, en los paramos, en las riveras y sobre todo en los bajíos, cuando me veáis miradme bien, miradme bien a los ojos para que me podáis reconocer pues me presentaré como resto de despojos en un oscuro almacén, yo os veré tal y como sois primavera en flor, veranos alegres, otoño casi sin color e inviernos ausentes, y cuando estemos frente a frente ¿De qué discutiremos? Si no habrá afluentes ni confluentes ni campo donde nos sentemos.
Me gusta esperar y que el tiempo pase, así se puedo reflexionar e intercambiar frases de igual a igual, el tiempo lo cura todo hasta la mente olvida y piensas que no estas solo, solo piensas que te miran, ¿Es la conciencia? O es que te tira, seguir queriendo al que nunca te quería.
Por error cometí un leve delito del que estoy arrepentido, y me condenaron a mi suerte solo y en el olvido, fui hecho prisionero reo y cautivo, quiero que me desaten de estas ligaduras, que me anulen la condena, que prescriba mi delito, quiero una vida nueva y un salvo conducto para no que dar fuera ¡Dadme el indulto!
Grandes galerías con grandes ventanales por donde la luz se lucia entre los cristales y las celosías, dan luz y colores a todos los corredores que por donde aparecían, paseos matutinos entre arcos descomunales, paseo contigo por que de mi mente sales hacia los postigos cerca de los umbrales. ¡Ven conmigo mujer! ven a mis sueños, que en mis sueños te abrazare y te daré todo lo que me has querido, y perdón te pediré es todo lo que te pido mas yo te regalare besos perdidos en los labios de otra mujer. Por no haberte comprendido, ¡Que mas puedo hacer! Entre tu alma y la mía no hay gran diferencia pues solo es el soplo de Dios que hizo lleno de amor, para ponernos a prueba en su presencia ¡Quien resiste mas el dolor! De las llamas que nos queman, y contar nuestra pasión venga de la voz que venga
Tengo miles de secretos para contarte, pero no te los contaré son secretos incunables después de muerto te diré que son inconfesables. Todo lo que yo pasé lo pasé por culpable, por ser cómplice indirecto, desde el vientre de mi madre me fui haciendo un infante crecí para ser y me hice un niño ya desde antes comenzó mi historia vacilante me pasa y me paso de todo, ¿Fue el destino? ¿Fue la sociedad? O fue un rayo que al caer me partió en dos, para ser solo alma y soledad, Por encima de mi paso de todo hasta… “apisonadora de hormigón,” Me paso por alto la vida y la sociedad, pero quede fuerte mas fuerte que el hormigón armado y el acero templado, Todo el mundo vivimos, todo el mundo sufrimos y todo el mundo padecemos, pero yo no solo eso, yo algo mas, jamás me reconfortaría el consuelo…
…Tengo que tener los pies firmemente en el suelo y la cabeza erguida mirando al cielo y ver como Dios me mira y puedo expandir aires liberado adentrarlo en mi cuerpo y después soltarlo suavemente de nuevo,
Yo no agonizo porque muera, yo agonizo por vivir. Mi agonía no es como la cualquiera, mí agonía es agonía por vivir: ya morir quisiera como supe existir.
¿Tienes miedo a la vida? ¿Tienes miedo a morir? ¿Para que lado tiras? Te has de decidir por la verdad ó por la mentira, siendo neutral la vida no se anima ir un poco más allá: el neutro es le final eterno es el fin del dilema.
Ya va moteando mi piel morena, ya van apareciendo algunas arrugas, ya voy caminando lento y con visión serena, ya van mis ojos van cediendo, pero mis hurís siguen siendo eternamente niños hasta la locura.
Ahora me siento en el quicio de mi puerta en los peldaños de su entrada y me asió en el pretil de su entrada, cada tarde, cada anochecer y espero lentamente su nuevo amanecer, por las mañana duermo y sueño que camino junto a ella, que vamos cogido de la mano con las palmas abierta y los dedos entrelazados la miro a los ojos fijamente y en el pensamiento y el titubeo ella me ha atrapado y solo en su mirada veo que estamos enamorados, sueños de otoño, sueños reposados mas yo sueño que la quiero y que la amo, se desvanecen mis sueños y ella se va de mi lado. Tengo que despertar con un sabor amargo y en mi boca sequedad por no haberla besado, que tonto que fui… me quede anonado teniéndola frente a mi y ni siquiera le di unos besos espaciados.
De tanto y tanto tener monólogos a solas con mis pensamientos, ahora casi todo mi lenguaje oral, casi se me ha ido de la boca, ahora casi solo hablo con la mirada. Mi mirada pone a mi rostro unas expresiones de inquietud y zozobras, pero es la única forma de ponerme en contacto conmigo, con la naturaleza y el espíritu de Dios. El silencio total y absoluto te puede provocar, si no lo controlas, un silencio ensordecedor o una música celestial a tus oídos. Escuchar como soplan los vientos con distintas fuerzas, como chocan contra las montañas como rozan con suavidad las ramas y las hojas de los árboles miles de tonalidades musicales a la vez que miras y observas mas allá del horizontes ver las grullas venir, las cigüeñas como se van posando en las copas de los árboles y el cielo moteándose de vivos colores rojos mezclado con miles de tonalidades del amarillo y algún que otro hueco dando una mota de azul al cielo.
La quietud vuelve a mis ojos, la mirada se serena, mi pecho henchido se expande para respirar aire puro y en mi cerebro suena acordes de lluvias chocando contra los cristales de mi casa vieja. Me extraño a mi mismo, me siento deslizarme por un tobogán en el aire, mis sentidos se vuelven como de colores, palpo la tersa piel de tu cuerpo y deslizo la palma de mis manos por tus cabellos como si estuvieses presente ¡Y te siento! ¡Y te noto! Y tu presencia imaginaria alivia el peso de mi alma, da luz resplandeciente a mis ojos cansados huelo tu perfume, hueles la flor de azahar, jazmines, a geranios, y muchas a otras flores de estambres dorados, en las pupilas de mis ojos te retengo y en los iris de colores te mezclo y te observo y te miro y se me forma como una amalgama como en la paleta de los pintores.
Que emocionantes son mis delirios, que rutilante son los besos de tu boca que me saben a vida y a gloria, yo todo me lo imagino porque imaginarte me toca, en las noches transparente donde las estrellas se rotan con la luna llena veo a tus ojos radiante y en los míos una fortuna aunque no estés delante es mi mente la que te imagina al ser un ser un pretendiente en las noches taciturna.
Cuando llegues a quererme tanto o mas de lo que te he querido y te quiero yo, de seguro que habremos tocado con las manos, el cielo azul. Nuestros cuerpos se unirán atraídos como imanes y no se despegaran, no se desunirán al ser cuerpos iguales. Son las noches duraderas y la más larga del amor, la más corta en primavera, y eterna del corazón.
Cuando comenzó a crearse el mundo nunca imaginamos el nacer, pero el universo fue fecundo y tan singular que no tuvo mas remedio que crearnos a tal para cual, maravilla de la creación, hecha por las manos de Dios dos cuerpos diferentes pero con las misma emoción e imanes atrayentes para formar una sola unión de dos ríos diferentes. Tú eres una orilla yo la otra, los dos somos el agua, los dos la misma corriente, pero mientras yo tiro hacia la vertiente tu tira por el afluente, la corriente que sube, la corriente que bajas.
Yo artesano de la mente siempre te imagino y te creo, después te desbarato para volverte a crear más fiel que la imagen que nadie pueda imaginar, siendo la perfección te quiero perfeccionar como aprendiz de Dios tengo que trabajar hacerte mil y una vez hasta que me salgas de verdad y me puedas comprender. Que quiero estar contigo para siempre y en soledad.
Bajo los recios alcornocales, bajo las sombra de su copa profusa dormiremos los sueños profundos entre corrientes de aire.
Pero me situó en la orilla del mar, mirando hacia el horizonte, sentado sobre las rocas, en un atardecer, me pongo a contar las estrellas que pueden aparecer. Aparece la primera comienza a contar ¡Y comienza a rutilar! Aparece la segunda, parece que me ve, aparece la tercera ya no quiero contar mas pues desaparecen al amanecer ¡Y no se donde van!
Manuel Machado
11 de Mayo de 2009 a las 23:41